Buscando a mi media naranja... mejor que sea un cuarto

Como parte de mi terapia particular contra la fobia social y mi reciente proceso de autoaceptación como homosexual decidí que ya era hora de conocer otros chicos gays. Como no fui capaz de acercarme a ninguna asociación LGTB ni tampoco a salir por las zonas de Ambiente por el momento pensé que quizás podría ligar a través de las páginas de contacto, así al menos estaría seguro del tipo de rollo que buscarían. Al menos dentro de lo que cabe podría tener acceso a algo más que su cuerpo y...

Cuando veo otras parejas sean de la orientación que sean a parte de darme mucha envidia me entra un poco el bajón. Tan solo quiero alguien con quien estar, un beso o un abrazo bien largo, ni siquiera pido sexo y no por no considerarlo importante pero ahora mismo necesito cariño, ternura y comprensión. Veo que en este mundo sino eres un poco cabrón no lo consigues, no hay sitio para tontos romanticones como nosotros, no sé puede ser buena persona. Estoy harto de que me desvaloricen por ser como soy pero es que ser como soy tampoco le resulta atractivo a nadie. Dicen que ser distinto es algo que te hace especial y atractivo al menos por lo raro pero no es cierto. Estoy por rendirme y buscar sexo y alcohol, a la mierda todo... necesito evadirme pero soy tan cobarde que ni para eso valgo.

Ahora mismo conozco a varios chicos por email, nos intercambiamos la foto para conocernos y hablamos pero siempre llega la pregunta clave ¿sales de marcha por ahí? las discos, pub y bebidas... y los amigos por que todos pueden y quieren presumir de eso pero... y entones tú ¿qué haces ante eso? yo me hundo por que llegó la prueba de fuego ahí no puedo hacer nada y no me gusta mentir al respecto. ¿Qué hago? ¿les cuento mi problema con la fobia social y los espanto sin conocerme realmente?
Tan solo conseguiría hundirme por que si encima dices no gustarte beber o esas cosas es como que no existes.
De todos los chicos hay dos en especial con los que he hablado más, son muy distintos el uno del otro y lo único que tienen en común es que viven muy lejos de mi. Con uno aunque hablé bastante ambos sobreentendimos que era imposible sin embargo con el otro incluso me llego a invitar a conocerle.
Él es un chico agradable y al que aparentemente le agrada mi forma de ser y no le importa. Le gusta mi sensatez, esto es algo que me ha traído mucho de cabeza durante muchos años por que siempre he sido bastante maduro para mi edad, lo cual me dificulta muchos las relaciones sociales. No sé que hacer por que además me da mucho miedo el que me rechace por mi problema de fobia social, que no sepa comprender que necesito tiempo y apoyo... no todo el mundo esta dispuesto a eso.
Lo más probable es que sé cuenta de lo que me pasa...
Luego está el tema del dinero, él vive muy lejos, trabaja pero yo no por que estoy terminando la carrera. Ir allí me sale muy caro pero sería muy bonito al menos conocerle a él y donde vive así además podría llevarme a sitios pero si es por el tema de la pasta lo tiene el más fácil para costearselo y venirse aquí de visita. Entonces ¿dónde le llevo yo sino conozco nada? ¿A chueca dónde aun no me atreví a pisar para salir de fiesta? Que decepción se va a llevar conmigo.

Pensar en las dificultades propias y las que supondría como pareja para alguien me pone muy triste aunque hablar con ellos o recibir sus correos me alegra mucho el día pero siempre esta la mierda esta de la fobia social que te limita la vida.

Me surgen miles de dudas pero lo cierto es que no demasiadas a nivel sexual ya que a parte de que uno tiene cierta edad y tampoco es tonto pues ha tenido acceso al conocimiento que otros han vertido generosamente y dispersado por la red de redes. Lo que a mi me aterroriza es como manejar las situaciones íntimas o a mostrarse cercano sin miedo al rechazo por ocultar el problema.
Nunca me he sentido enamorado quizás por mi intensa fobia social ya que he estado así ya muchos años y sin muchas ganas de relacionarme, a la defensiva.

LAS CUESTIONES MÁS TONTAS Y TÍPICAS DE LA FOBIA SOCIAL INUNDAN MI CABEZA EN TEMAS COMO EL DE LOS BESOS; ACARICIAR; ABRAZAR COSAS TAN SIMPLES COMO LA EXPRESIÓN AFECTIVA TANTO FÍSICA COMO VERBALMENTE...

Intento ver mis puntos fuertes para competir, tan solo me tengo a mi mismo; ya sé que eso es lo que importa pero a la hora de la verdad no es lo que cuenta. Seré negativo pero es la realidad, yo no puedo ofrecer un coche, un lugar donde estar, apenas me llega el dinero para una cenita entre semana como para encima añadirle la fiesta; no sé no puedo poner más cosas por el momento solo yo como persona.

No sé pero ir a visitarlo durante un fin de semana es un poco una locura, tan lejos y además es caro pero los planes que me propone no es tan mal. Por una parte aunque solo sea por despejarme, por probar, por viajar merece la pena y quien sabe que más podría pasar pero cambiar de aires aunque solo fueran dos días me vendrían genial por una vez en mi vida no es mucho pedir.
Temo ser una decepción para él como persona, sin un solo amigo, sin trabajo, sin... no sé pero estar a merced de otro es algo que nunca hago, soy muy reservado y bastante desconfiado; más de una vez me han dicho que estoy muy a la defensiva.

En fin, esta semana toca la depresiva.

Los chicos guapos del metro

Para mí, usar el transporte público es una forma de compartir el espacio con otras personas de una forma relativamente segura en lo que se refiere a mi ansiedad. Quizás por que estoy acostumbrado desde pequeño a usar el transporte público no me siento excesivamente incomodo en el, sin embargo emocionalmente ya no lo es tanto por que siempre, como es lógico, coincido con alguna parejita y es entonces cuando me siento más solo que nunca. Al ver esa ternura y ese cariño que se profesan el uno al otro compartiendo el silencio y alguna que otra caricia sin necesidad de las palabras, tan solo de estar ahí junto al otro y que lo demás no importa me despierta la envidia y la tristeza de no haber tenido pareja y de no ser capaz de encontrarla, mucho menos de buscarla. A veces me entra el pánico tan solo de pensar estar con alguien por que tan solo me veo como una carga. Empiezo a preguntarme como le contaría lo que me ocurre sin hacerle sentir pena o compasión por mi, eso sino se ha marchado antes claro. ¿Tendría el valor suficiente para abrirle mi corazón hasta esos niveles? ¿y él lucharía por mí?

Siempre que veo un chico que me resulta guapo me pregunto si será gay aunque la posibilidad sea remota. Le observo de arriba abajo, como viste, que hace, como se comporta, cual es la expresión de sus ojos o que esta leyendo o escuchando... eso es lo que más me gusta su yo más natural y cotidiano. Muchas veces tan solo me gustaría poder decirle un piropo, lo guapo que me resulta y en otras ocasiones lo abrazaría eternamente para que no se me escapara. Me gustaría hablar con él sin el miedo a parecerle un salido, especialmente si fuera hetero en vez de gay... lo más bonito sería que me abrazase fuertemente y nos quedásemos así estación tras estación... durante horas.
Me gustaría que nuestras miradas se cruzasen sin tener el miedo que tengo a mantenerlas, que me entrara de alguna forma por que a mi me resultaría más fácil sin embargo me gustaría tanto como el pánico que me produce si tan solo de darse el caso el otro chico solo quisiera un royo. Da igual, de todas formas no sabría como actuar ni superar el miedo a que me identifiquen en público los demás.

¿Por qué en este mundo todo es tan complicado para alguien como yo, tímido, que tan solo desea estar con otro chico, tan solo uno? No le pido que sea rico, famoso, culturista o que sé yo, tan solo que sea comprensivo con mi situación y me apoye en lo que le sea posible.
Sino encuentro alguien así, sensible con los demás que no
busque solo el sexo, prefiero continuar solo, peor que estoy no es posible.

Los recuerdos no perdonan y acuden a mi mente todas las noches cuando me voy a dormir, como siempre sólo... Cubro mi cuerpo con la colcha más
gruesa que hay, con la que me siento más abrigado, y deprimido lloro por dentro por que soy incapaz de verter una sola lagrima por mi mismo. En vano muevo mis pies bajo las sábanas tratando de encontrar otros pies que me indiquen que no estoy solo, en vano me paso los brazos por encima del hombro en dirección hacia la espalda buscando quien me abrace toda la noche pero nunca hay respuesta hasta que por fin de la mano del sueño muero una noche más hasta el siguiente renacer.

Lo que es una no- vida: parte IV

Hasta ahora mi soledad no había supuesto ningún obstáculo para mi vida o al menos eso creía yo hasta hace seis meses. El asunto había llegado hasta un punto en que era tan insoportable e incapacitante que no podía aguantar más esta muerte en vida. ¿Cómo podía estar realmente bien conmigo mismo en una vida sin amigos, sin pareja, ya sin mis ilusiones, en una vida llena de secretos y de máscaras, cansado ya de todo? El peso era demasiado para continuar con el llanto ahogado por mi silencio.

En cuanto al tema de la homosexualidad sino lo había arreglado antes fue, como supongo, por que esperaba ilusamente la llegada de un día en que las cosas se arreglarían por si solas sin ningún tipo de esfuerzo ni sufrimiento por mi parte pero no era más que un autoengaño. Ser heterosexual me parecía mucho más fácil con la fobia social por que si ya de por si no me gusta nada ser el centro de atención imaginaba que estando con otro chico lo sería constantemente, evaluado a cada segundo.
Hacia muchos años que no mostraba ningún tipo de interés afectivo- sexual por el género femenino pero mostrar un sentimiento afectivo y no solo sexual hacia el género masculino era la confirmación definitiva de ser
gay, y es que la salida del armario más importante que se realiza no es la que se hace socialmente sino la que se hace ante uno mismo.

El caso es que ya no era capaz de mostrarme tal y como era en cualquier aspecto de mi vida, un problema conlleva a otro y otro... es como caer en una infinita espiral de mentiras en la que no es fácil encontrar una salida.
Había sucumbido en parte a los gustos y opiniones de los demás para no destacar a pesar de no sentirme muy convencido y sin embargo no por eso había conseguido sentirme más integrado. Todo lo contrario, empezaba a sentirme más parte del mobiliario que de las personas.
Ser yo mismo no había funcionado... ser otro tampoco había funcionado... el problema radicaba en ser yo quien no se aceptaba, en no ser sincero ante las evidencias que es lo que me impedía y aun los sigue haciendo en parte para ser yo abiertamente; tan frágil e inseguro como cualquier persona.

Llegó un momento en que mi vida se quedo paralizada, no avanzada en ninguna dirección... por fin lo conseguí, el pasar desapercibido sin que nadie se fijase en mi, sin que nadie se burlase o intentase "descubrir" algo en mi. Por fin he conseguido hacerme "invisible" como un espectro y... ¿ahora qué? ¿qué me queda por hacer?


Para finalizar tan solo quiero soñar con esa frase de una de las obras del artista ya fallecido Félix González Torres, "SOMEWHERE BETTER THAN THIS PLACE - NOWHERE BETTER THAN THIS PLACE" ("Algún lugar mejor que este - Ningún lugar mejor que este") que refleja perfectamente ese sentimiento que se experimenta al vivir o al no vivir que se experimenta en este extraño mundo de los humanos.




¿No quiero ser gay?

Quiero compartir con vosotros el corte de una de las que ha sido mi serie favoritas en el genero dramático, se trata de Everwood. Hubo una escena de un capítulo que me dejo bastante tocado por que uno de los personajes es gay y no quiere serlo ante las dificultades que se presentan. Su opción es replegarse en si mismo y desaparecer del mundo, dejar todos sus sueños e ilusiones por el miedo... me sentí muy identificado con su evitación y su comportamiento a través del cual aparentemente no le pasaba nada al chaval pero era bastante más evasivo y mordaz que cualquier otro adolescente, por no mencionar que yo también lo abandone todo y aun estoy intentando recuperar lo que deje.
Para poneros un poco sobre contexto os contaré un par de cosillas sobre los dos personajes que intervienen. Ephram el protagonista de la serie tiene un historial a lo largo de la serie de chico introvertido, es el raro que llegó a de la ciudad para quedarse en el pueblo donde fue muy bien recibido. Hacia el final de la serie, cuando ya esta en la Universidad, comienza a dar clases de piano a Kyle un chico de 16 años con mucho talento que es tan raro como lo fue Ephram en su época pero con una extraña tendencia "evitativa" con la gente puesto que a diferencia de Ephram, este no es blanco de nadie en el instituto. Entonces ¿Por qué Kyle huye de las chicas? ¿por qué ha dejado las clases de piano con un futuro prometedor? Eso es lo que se pregunta Ephram...



Kyle - Cuando lo saque no se acabara, solo sera más real y no podre negarlo.
Ephram -
¿Por que lo quieres negar?

Kyle -
Por que... no necesito más razones para que la gente me odie.
Ephram -
Nadie te odia Kyle. El unico que se odia eres tú.

Esta ultima parte del dialogo me cayo como un mazazo sobre el pecho, a veces no es tanto el odio que pueda venir de otros sino más bien el que podamos procesar hacia nosotros mismos por no querer ser como somos. No es algo nada fácil de ver y es algo que no me espera encontrar, ver esta historia de la autoceptación desde el otro lado.

A mi es una de las escenas que me dejo bastante tocado aunque ya de por si lo estaba en la época mala en que lo retransmitieron a finales del verano pasado. ¡Coño! si es que ese verano pareció ser el verano gay televisivo y el de los personajes que escondían secretos que les impedían relacionarse con los demás. A todos los personajes de ficción les dio por salir del armario y aquí uno sufriendo... por que las cosas no son tan fáciles como las pintan, son miles de historias las que te pasan por la cabeza.

[Lo que más me fastidia y duele de todo esto es no poder entender el porque estas cosas nos emocionan y nos sensibilizan más cuando las vemos "mediatizadas" que cuando las vivimos en primera persona ¿por qué no somos empatizar cuando alguien cercano esta sufriendo cerca nuestra tal y como lo hacemos con las películas?
Cierto, la realidad no tiene bandas sonoras, ni voces en off y los personajes hacen cosas feas como sudar o eructar entre las más suaves pero los sentimientos, los miedos y las necesidades de esas ficciones mediatizas son inspiradas por esos seres reales, sin embargo la realidad no es tan sensible ni racional como creemos... el poder alienante de los medios.]

Lo cierto es que el capítulo al que pertenece fue un episodio muy, pero que muy pesimista. Ocurrieron bastantes desgracias y malos royos de golpe justo en los finales de la serie... el peligro de los secretos que nunca debieron ser tales; sino fuéramos tan intolerantes.
La difernecia entre Kyle y yo esta en que él tiene 16 años y es un personaje de ficción mientras que yo tengo 25, soy un tipo de carne y hueso, y no resolveré esto en dos capítulos de cuarenta y cinco minutos. Ya no puedo seguir huyendo más por que realmente de quién escapo no es de los demás sino de mi mismo.

Muchas veces cuando comento el tema sobre mis dudas acerca de salir del armario ante mi familia o conocidos la gente, la poca que conozco y que sabe que soy gay, se queda sorprendida ante la duda esgrimiendo los argumentos de la tolerancia que supuestamente hay en la sociedad actual o que el tema de la homosexualidad es algo totalmente normalizado pero no lo creo así, entraríamos en los juegos que tanto gustán al hombre para disfrazar sus miedos como son la doble moral, la falsa cordialidad etc. Por otra parte esta el tema de la autoaceptación de uno mismo o si lo preferís la salida del armario ante uno mismo que es mucho más importante que la que se hace socialmente por que uno después de toda una vida absorbiendo los prejuicios de lo que es lo normal o estándar, si lo preferís como si uno fuera un modelo determinado de placa madre del ordenador, para encontrarse a si mismo y acabar por descubrir que sigue siendo el mismo con un pequeño nuevo matiz; nada más.

En estos momentos no sabría muy bien como explicaros el increíble bajón depresivo que me dio hace un par de meses, no quería hacer nada y tampoco podía centrarme en nada. Era un tormento ver como avanzaba el día y estar hora tras hora martirizándome con las mismas dudas y temores. Dolores de estomago, insomnio, ganas de gritar, de tirarme a las vías del tren, o días de salir de mi habitación tan solo para comer con la excusa (mentira) de estar trabajando en los proyectos de fin de carrera cuando no era así.
Yo llegue a pensar que no me lo tomaría demasiado mal pero observándolo lo más objetivamente posible con la distancia del tiempo puedo ver que no me lo tome demasiado bien porque entre otras cosas quería tirar por la borda todo el esfuerzo realizado en años de estudios y prefería estar muerto; ¿cuál había sido mi pecado (sino atentar contra mí mismo sin razón alguna más que un prejuicio absorbido)?


Esa noche, como muchas otras de ese verano apenas pude dormir unas tres horas, eso si es que acaso en ese tiempo no me perdí en mi pensamientos por que cuando te encuentras mal se pierde por completo la noción del tiempo. Tan solo daba vueltas y más vueltas en mi cama torturándome por no querer enfrentarme a ello, por no ser capaz de entrever una salida a todo esto. Mi familia de vacaciones en el pueblo y yo aquí en casa sufriendo solo, tan solo y sin nadie que pudiera mostrarme su apoyo o calmarme. No sabía que hacer, que pensar o que tomar para calmar los nervios, ni siquiera fui capaz de derramar una sola lagrima por mi. Tan solo podía levantarme
y observar desde la terraza la calma que reinaba en la tenue luz que alumbraba mi pueblo calmo en contraste con la tormenta que se fraguaba en mi interior.


Por cierto, el tema musical de fondo del vídeo anterior se titula "The Luckiest" de Ben Folds, me encanta.

La letra habla en tono melancólico de lo imperfecto que es él pero que a pesar de todo se siente afortunado de tener al otro a su lado, y así se lo cuenta de "una extraña manera".

Cuando estoy de bajon

Aunque estoy intentando no encerrarme demasiado en mi cuarto hay días en los que me apetece estar solo, no quiero hablar nada con nadie... tampoco hay nadie que me este esperando ahí fuera... fuera donde el sol brilla, la vida renace, la gente disfruta del buen tiempo y de sus amigos pero, yo tan solo quiero estar a solas con mis pensamientos mientras me consumo poco a poco como la cerilla que se apaga esperando de forma inevitable sus destino final; quizás... tan solo es cuestión de tiempo.

"El ser humano es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir".

Mark Twain

Estamos abocados al sufrimiento por que nosotros mismos nos empeñamos en buscarlo, ¿qué es lo que tiene de maravilloso lo fatídico que tanto nos atrae hacia su "luz"? ¿Por qué nos gusta tanto hacer o aparentar que disfrutamos de algo cuando realmente no es así?

Tan solo me apetece dejarlo todo, dormir y desaparecer de este mundo tan inflexible; caer en un sueño eterno del que no despertar nunca jamás o quién sabe si despertarme de una mala pesadilla soñada y descubrir que fue soñada por algún otro que no sea yo.

Hay veces en que todo este mundo me parece irreal, una farsa o una comedia, una tierra de cartón- pluma... todo parece tan planificado, medido y ordenado que no sé hasta que punto esto no deja de parecerse a una mala comedia.

Yo, aún sigo esperando ver como cae del cielo algún foco o alguna cámara que me muestre los límites de la tramoya que nos mantiene en la prisión de la que no soy consciente de su existencia, como en El Show de Truman.

Quiero ver donde se esconden los focos que iluminan el ciclorama que llamamos cielo, quiero ver la mentira.

Lo que es una no-vida: parte III

Como persona evitativa, tiendo a alejar a la gente poco a poco de mi, como si fuera algún mal fatídico para esas personas. Es algo que hago de forma no del todo consciente, supongo que por el miedo, la inseguridad y la desconfianza que he ido cogiendo a la gente. Creo que tengo auténtico pavor a que se repitan nuevos períodos de discriminación, y estos miedos son mucho mayores a mis deseos de sentirme como uno más del grupo, aceptado en su individualidad. Después de años instalado en la "rutina" de esta conducta es muy difícil volver a salir al mudo como uno más y como si nada hubiera pasado; el pasado sigue ahí, es un parte de mi por que es lo que me ha construido tal y como soy a día de hoy. No, las cosas y los cambios no llegan así de fácil, es todo un proceso que lleva su tiempo de trabajo para poder llegar a enfrentarse a los miedos temidos con cierta seguridad pero no sin experimentar ciertos grados de ansiedad, inevitables ante la exposición a lo temido, a lo inseguro... en mi caso a las personas.

Los apoyos son siempre fundamentales para superar los problemas pero precisamente el problema de la fobia social radica en el aislamiento y la desconfianza en los demás. Incluso hay que contar con la incomprensión de los más cercanos como la familia influenciados por mantener las apariencias del "aquí no ocurre nada" ante la sociedad siempre vigilante. La cosa se complica aún más cuando le sumamos la condición homosexual con la que muy a pesar de los tiempos que corren aun hoy día se puede perder incluso el apoyo de la familia; si esta se pierde y no tienes a nadie más en quien confiar por que no tienes amigos ¿qué te queda? ¿por qué vas a luchar? ¿por que continuar con esta triste no- vida? Yo intento convencerme de que tiene que ser "por uno mismo" por que sino lo haces tú ¿quién más lo podrá hacer por ti? pero es difícil de creérselo cuando tienes la autoestima muy dañada.

Para mi, como gay, es muy complicado pedir ayuda a mi familia para superar mi fobia social por que entre ellos todavía abundan ciertos prejuicios nacidos del desconocimiento al respecto de la homosexualidad y acerca del apoyo psicólogico. Aunque para mi sería un gran alivio que lo supieran, verdaderamente sería un logro que llegaran a comprender mi problema y no tuvieran ningún tipo de prejuicio al tener que enviarme a un psicólogo pero el segundo palo y más gordo vendría cuando saliera del armario ante ellos. No tengo fuerzas suficientes para soportar eso, al menos no ahora mismo aunque sea lo que más quiero y necesito. Probablemente tendré que justificar el por que soy homosexual y por que no es una consecuencia de mi fobia social cuando no debería ser así... yo sigo siendo el mismo chico de siempre, tan solo me guardo un secreto que quiero, no, que "necesito" compartir. Simplemente soy gay por que lo soy, al igual que nací alto y moreno. Yo no lo pedí pero es parte de mi y nadie tiene derecho a intentar cambiarme por que no le guste o no lo entienda puesto que hay muchas cosas en esta vida para las que no tenemos la libertad de elección. Hay que aprender a convivir con esas imposiciones de la naturaleza para valorar la vida tal y como es, perfecta y bella en su imperfección por que es lo que nos hace realmente únicos. La imperfección es lo que mueve el mundo, es lo que nos hace continuar luchando por mejorar, avanzar o cambiar a otros estados distintos... nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismo y a los demás.
Lo unico cierto es el hecho de que mi condición me ha sumido aun más en la fobia social por el miedo al rechazo, al que dirán y para evitar en cierto modo que alguna que otra chica se hiciera ilusiones, pero nada más. A todo esto tengo que añadir que en estos momentos de mi vida no tengo la cabeza lo suficientemente centrada como para decírselo y que mis estudios se han estado viendo perjudicados justo al final de la carrera; tan cerca del final tan anhelado.

Afortunadamente ya me voy encontrado mejor, psicológicamente hablando, después de los avances que he ido haciendo durante los últimos meses pero aún me queda mucho camino por recorrer. El tema avanza lento pero sin que pueda llegar a pararme demasiado tiempo en el mismo sitio. Como suele decirse, "más vale tarde que nunca" o "nunca es tarde si la dicha es buena" aunque me vea apurado de tiempo con las clases.

Ahora mismo me siento un tanto inseguro, con recaídas fuertes en la que pienso que no hay salida para esto pero cada vez duran menos tiempo esos pequeños retrocesos que me recuerdan desde donde he partido y hasta donde he conseguido llegar por poco que sea. Aunque a mi me parece que todo va a velocidad de vértigo y que sigo igual no es así. Voy recuperando mi autoestima, conociendo gente, conociendo otros gays, yendo a terapia para autoaceptarme y comprendiendome mejor como gay pero sobre todo y lo más importante de todo como persona, como ser humano por encima de toda etiqueta. Estoy saliendo un poquito más para ver libros o simplemente disfrutar de los parques y jardines... cosa que antes prácticamente no hacia por la vergüenza de estar solo y desprotegido en un espacio público con mucha gente a mi alrededor donde posiblemente estuvieran con sus miradas posadas a mi alrededor; o al menos es lo que yo me "imaginaba".
Estoy mejorando y, con cada palabra que escribo se libera una pequeña parte de mi alma que se escapa de la vieja prisión oculta bajo la silenciosa soledad.

Autorretrato, la ventana discreta (Septiembre 2008)


En fin, es un sin vivir el tener miedo a ser rechazo y tener unas ganas tremendas de recibir sin temor el cariño y el afecto de otros o simplemente estar cómodo al sentir un abrazo. Sobre todo el ser capaz de dar tú el abrazo sin pensar que simplemente lo deseas por que eres gay y por que según la sociedad heteronormativa supuestamente tienes que ser más "sensible" que un heterosexual; aunque también sin pensar en el peso que también recae desde el lado opuesto, el del machito ligón que tiene que demostrar constantemente lo hombre que es con las mujeres. El caso es que al final tratas de ocultar tanto tus sentimientos que acabas por no tocar a la gente para no levantar sospecha sobre tus preferencias sexuales pero así es como te delatas ante los ojos de las personas avispadas las cuales afortunadamente no abundan mucho en la sociedad actual. Limitas el contacto físico, no das la mano, no abrazas, no das los dos besos en la cara, no tocas un hombro si quiera en las típicas coñas entre tíos... yo simplemente no con-tacto.

Lo que es una no-vida: parte II

Lo cierto es que años de una conducta evitativa desarrollada a raíz de las experiencias de rechazo sufridas durante la infancia y la adolescencia son una tarea compleja de superar puesto que al final el principal enemigo contra quien luchar acabas siendo tú mismo. En un futuro, espero que cercano, quisiera poder explicaros las experiencias de rechazo que sufrí en mi vida para que comprendáis como se llega a una situación como la mía ya que no es algo que ocurra en dos días.

Ya son demasiadas y muy viejas las corazas que llevo, por no hablar del hecho de que tengo mucho cuidado con lo que cuento sobre mi, y lo que no. Con el paso del tiempo siempre acabo por distanciarme de la gente que muestra interes por mi, supongo que para evitar que descubran mis secretos y se burlen nuevamente de mi o me vuelvan a rechazar, hasta ahora he callado adoptando el precio de la soledad y a costa de empobrecer mi vida ante los ojos de la sociedad pero si estoy escribiendo este blog es por que estoy en un proceso de cambio para mejor y necesito vomitar toda las sombras que me empapan por dentro.

Últimamente hay momentos en que ni siquiera entiendo que pueden ver de bueno los demás en mi para querer relacionarse conmigo si yo no lo veo, si soy una persona callada, triste y meláncolica que ya no desea nada pero es en esos momentos cuando me doy cuenta de que soy yo el que tiene el problema, soy yo mismo mi peor enemigo.

El problema de la evitación es que llega un momento en el cual empiezas a desconfiar tanto de la gente que cualquier gesto es digno de sospecha, un indicio de un posible ataque verbal. Incluso una mirada es muchas veces malinterpretada como funesta para el que la recibe; es fascinante el poder de como una mirada desde la distancia ejerce todo su influjo sin ni siquiera llegar a tocarte, al menos no físicamente. Sin embargo de todos los "ataques" posibles contra mi persona los que más miedo me dan son los que pudieran discriminarme por ser gay y me convirtieran en el blanco de todas las miradas por que derepente es como si pasaras a formar parte de "otro" bando cuando ni siquiera erás consciente de que hubiera un otro distinto.
Todos somos víctimas de los comentarios y burlas ajenas en algún momento pero no todos lo podemos ser constantemente a caursa de una condición sexual minoritaria. Día tras día en cualquier lugar, en el trabajo, en la universidad, en el vecindario, en la tienda, los parques, la familia... aquellos que te recuerdan constantemente que eres distinto, que no eres "normal" a pesar de que tú quieras dejarlo pasar no se puede por que te lo recuerdan constantemente como si fueras un mono de feria creado a proposito para alimentar el ego de su supuesta "normalidad". Frases como "Mira esos dos chicos son gays" eso cuando no dicen maricas a modo de insulto despectivo son las que hacen que un chico con fobia social se sienta aun más incomodo al percatarse de que simplemente es observado por ser diferente y no puede continuar su camino en paz. Tan solo trato de sobrevivir, como todos.

Lo que es una no- vida: parte I

Hace muchos años que no puedo decir que este realmente vivo puesto que mi vida es pura rutina, obligación y soledad. Desde hace unos meses desconozco lo que es la diversión, la felicidad con las cosas que antes me gustaban, no me siento integrado, mi sonrisa parece forzada y tengo unas ganas tremendas de gritar y de mandarlo todo a la mierda. Cuando me hallo entre la gente siento que estoy a la vez que no estoy, soy parte del mobiliario. Antes al menos tenia la ilusión por avanzar en mis estudios en arte, por llegar a exponer algún día mi obra o por poder trabajar como fotógrafo independiente pero ahora mismo estoy intentando salir de un profundo y oscuro pozo, el que yo mismo me he ido cabando durante los últimos cinco años. Ahora mismo tengo miedo de tener que buscar modelos para que me posen, de salir a buscar contactos, de alternar con otros artístas...

El miedo me invade constante en situaciones sociales, lo cierto es que nunca me sentí cómodo entre la gente en ciertos actos sociales como las fiestas, las horas muertas de las clases o del bocadillo y siempre que podía escaparme lo hice. La incomodidad siempre anduvo a mi lado como si de mi sombra se tratara, siguiéndome a todos lados cual ángel oscuro que posara amenazantemente su espada sobre mi cabeza haciendo peligrar mi vida.

Cuando era pequeño tan solo era tímido pero según fui creciendo la cosa se fue complicando por años de rechazo sufridos en el colegio y el instituto. Eso por no mencinar ya el sentir del despertar del deseo homosexual, una nueva complicación añadida a mi ya complicada vida; el peso de una nueva etiqueta que de haberse sabido me habría marcado aun mucho más de lo que ya estaba. Acojonado es la palabra, de haberse sabido entonces posiblemente no habría aguantado tanto tiempo en los estudios. El caso es que como supongo empece a apartarme aun más de la gente para evitar que descubrieran nuevas rarezas con las que estigmatizarme más todavia y por eso empece a centarme más en los estudios por que si no podía estar integrado con la gente al menos que no me chafaran los estudios, aquellos a los que siempre quise llegar.

Con el tiempo los fantasmas de mis miedos acabaron por instalarse definitivamente en mi cabeza y cada vez que hablába con mis compañeros de clase o del trabajo cientos de preguntas atormentan mi mente "que les diré si me preguntan si ya tengo novia", "¿se burlaran de mí si supieran que me gustán más los chicos que las chicas?", "¿me rechazaran?," "y ¿si supieran que no tengo amigos?", "tan insoportable eres que no tienes ni un solo amigo", "¿qué pensaran si rechazo una invitación por qué me siento incomodo en una fiesta?", "soy simpatico con la gente pero no soy capaz de sincerarme por miedo al rechazo ¿pensaran que soy antisocial, antipatico o un engreído?" así miles y miles de pensamientos catastrofistas que aunque sabes que no tienen un fundamento verídico están ahí. Cada vez que hablas con alguien conocido o que conoces a alguien nuevo piensas "me van a ver como un tonto, feo, un listillo... se van a burlar de mi por mi físico, mi ropa o por la forma en que me expreso, por mi educación... por ser 'marica' no querran estar conmigo etc".


Autoretrato I (Septiembre 2008)

Yo y mis circunstancias

Mi nombre en clave a partir de ahora es Apolo Cipariso, soy un chico que cerca de sus 26 primaveras no ha podido experimentar, conocer, disfrutar y vivir su homosexualidad por diversas circunstancias de la vida... No, no he sido capaz de hacerla frente, tan solo me he dedicado a evitarla... a no querer reconocerla a pesar de las evidencias pero llega un día en que te dices "es que no te das cuenta de que no te fijas en las chicas, ¡DESENGAÑATE! No eres como los demás chicos". Sin embargo la mía no es una historia tan sencilla basada únicamente en los problemas que la autoaceptación y el armario pudieran conllevar al ser gay en un pueblo y en un mundo en el que reina la incomprensión a la diferencia, a lo distinto.


Llegan los fatídicos Lunes por la mañana y me siento incomodo entre la gente, me pongo nervioso y empiezo a sudar cuando me preguntan por el fin de semana ya que no tengo nada que contar por que sencillamente no salgo de casa. En mi vida no existen los días de marcha, los amigos o... la pareja. Tan solo quiero que ese día pase rápidamente para dar paso a otro insulso Martes de mi triste no-vida. No quiero pasar la vergüenza de no saber que decir, de tener que mentir una vez más por que eso me hace daño. Nunca se me dieron bien los grupos grandes de gente, tener que socializar y mostrarme divertido. El contacto con la gente, sus miradas, sus gestos, sus palabras me generan ansiedad y la eterna duda "Estarán pensando algo malo de mi", "¿por qué me miran tanto?", "se estaran burlando de mi"...

Mi problema no es solo cuestión de visibilidad sino un problema de Fobia social el cual os iré desvelando a lo largo de la vida de este blog sí es que consigo aguantar hasta el final y vosotros conmigo.

Decidí empezar a escribir este blog en principio por que necesitaba desahogarme pero también por que necesitaba contarselo al mundo para que nos entendieran tanto a las personas que somos homosexuales como a las que sufrimos de la fobia social por que estas dos cosas juntas son una carga demasiado pesada para una sola persona frente a la sociedad.

Tan solo quiero vivir, como los demás y no ser señalado constantemente por el dedo de la intolerancia.