¿No quiero ser gay?

Quiero compartir con vosotros el corte de una de las que ha sido mi serie favoritas en el genero dramático, se trata de Everwood. Hubo una escena de un capítulo que me dejo bastante tocado por que uno de los personajes es gay y no quiere serlo ante las dificultades que se presentan. Su opción es replegarse en si mismo y desaparecer del mundo, dejar todos sus sueños e ilusiones por el miedo... me sentí muy identificado con su evitación y su comportamiento a través del cual aparentemente no le pasaba nada al chaval pero era bastante más evasivo y mordaz que cualquier otro adolescente, por no mencionar que yo también lo abandone todo y aun estoy intentando recuperar lo que deje.
Para poneros un poco sobre contexto os contaré un par de cosillas sobre los dos personajes que intervienen. Ephram el protagonista de la serie tiene un historial a lo largo de la serie de chico introvertido, es el raro que llegó a de la ciudad para quedarse en el pueblo donde fue muy bien recibido. Hacia el final de la serie, cuando ya esta en la Universidad, comienza a dar clases de piano a Kyle un chico de 16 años con mucho talento que es tan raro como lo fue Ephram en su época pero con una extraña tendencia "evitativa" con la gente puesto que a diferencia de Ephram, este no es blanco de nadie en el instituto. Entonces ¿Por qué Kyle huye de las chicas? ¿por qué ha dejado las clases de piano con un futuro prometedor? Eso es lo que se pregunta Ephram...



Kyle - Cuando lo saque no se acabara, solo sera más real y no podre negarlo.
Ephram -
¿Por que lo quieres negar?

Kyle -
Por que... no necesito más razones para que la gente me odie.
Ephram -
Nadie te odia Kyle. El unico que se odia eres tú.

Esta ultima parte del dialogo me cayo como un mazazo sobre el pecho, a veces no es tanto el odio que pueda venir de otros sino más bien el que podamos procesar hacia nosotros mismos por no querer ser como somos. No es algo nada fácil de ver y es algo que no me espera encontrar, ver esta historia de la autoceptación desde el otro lado.

A mi es una de las escenas que me dejo bastante tocado aunque ya de por si lo estaba en la época mala en que lo retransmitieron a finales del verano pasado. ¡Coño! si es que ese verano pareció ser el verano gay televisivo y el de los personajes que escondían secretos que les impedían relacionarse con los demás. A todos los personajes de ficción les dio por salir del armario y aquí uno sufriendo... por que las cosas no son tan fáciles como las pintan, son miles de historias las que te pasan por la cabeza.

[Lo que más me fastidia y duele de todo esto es no poder entender el porque estas cosas nos emocionan y nos sensibilizan más cuando las vemos "mediatizadas" que cuando las vivimos en primera persona ¿por qué no somos empatizar cuando alguien cercano esta sufriendo cerca nuestra tal y como lo hacemos con las películas?
Cierto, la realidad no tiene bandas sonoras, ni voces en off y los personajes hacen cosas feas como sudar o eructar entre las más suaves pero los sentimientos, los miedos y las necesidades de esas ficciones mediatizas son inspiradas por esos seres reales, sin embargo la realidad no es tan sensible ni racional como creemos... el poder alienante de los medios.]

Lo cierto es que el capítulo al que pertenece fue un episodio muy, pero que muy pesimista. Ocurrieron bastantes desgracias y malos royos de golpe justo en los finales de la serie... el peligro de los secretos que nunca debieron ser tales; sino fuéramos tan intolerantes.
La difernecia entre Kyle y yo esta en que él tiene 16 años y es un personaje de ficción mientras que yo tengo 25, soy un tipo de carne y hueso, y no resolveré esto en dos capítulos de cuarenta y cinco minutos. Ya no puedo seguir huyendo más por que realmente de quién escapo no es de los demás sino de mi mismo.

Muchas veces cuando comento el tema sobre mis dudas acerca de salir del armario ante mi familia o conocidos la gente, la poca que conozco y que sabe que soy gay, se queda sorprendida ante la duda esgrimiendo los argumentos de la tolerancia que supuestamente hay en la sociedad actual o que el tema de la homosexualidad es algo totalmente normalizado pero no lo creo así, entraríamos en los juegos que tanto gustán al hombre para disfrazar sus miedos como son la doble moral, la falsa cordialidad etc. Por otra parte esta el tema de la autoaceptación de uno mismo o si lo preferís la salida del armario ante uno mismo que es mucho más importante que la que se hace socialmente por que uno después de toda una vida absorbiendo los prejuicios de lo que es lo normal o estándar, si lo preferís como si uno fuera un modelo determinado de placa madre del ordenador, para encontrarse a si mismo y acabar por descubrir que sigue siendo el mismo con un pequeño nuevo matiz; nada más.

En estos momentos no sabría muy bien como explicaros el increíble bajón depresivo que me dio hace un par de meses, no quería hacer nada y tampoco podía centrarme en nada. Era un tormento ver como avanzaba el día y estar hora tras hora martirizándome con las mismas dudas y temores. Dolores de estomago, insomnio, ganas de gritar, de tirarme a las vías del tren, o días de salir de mi habitación tan solo para comer con la excusa (mentira) de estar trabajando en los proyectos de fin de carrera cuando no era así.
Yo llegue a pensar que no me lo tomaría demasiado mal pero observándolo lo más objetivamente posible con la distancia del tiempo puedo ver que no me lo tome demasiado bien porque entre otras cosas quería tirar por la borda todo el esfuerzo realizado en años de estudios y prefería estar muerto; ¿cuál había sido mi pecado (sino atentar contra mí mismo sin razón alguna más que un prejuicio absorbido)?


Esa noche, como muchas otras de ese verano apenas pude dormir unas tres horas, eso si es que acaso en ese tiempo no me perdí en mi pensamientos por que cuando te encuentras mal se pierde por completo la noción del tiempo. Tan solo daba vueltas y más vueltas en mi cama torturándome por no querer enfrentarme a ello, por no ser capaz de entrever una salida a todo esto. Mi familia de vacaciones en el pueblo y yo aquí en casa sufriendo solo, tan solo y sin nadie que pudiera mostrarme su apoyo o calmarme. No sabía que hacer, que pensar o que tomar para calmar los nervios, ni siquiera fui capaz de derramar una sola lagrima por mi. Tan solo podía levantarme
y observar desde la terraza la calma que reinaba en la tenue luz que alumbraba mi pueblo calmo en contraste con la tormenta que se fraguaba en mi interior.


Por cierto, el tema musical de fondo del vídeo anterior se titula "The Luckiest" de Ben Folds, me encanta.

La letra habla en tono melancólico de lo imperfecto que es él pero que a pesar de todo se siente afortunado de tener al otro a su lado, y así se lo cuenta de "una extraña manera".

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