Lo que es una no-vida: parte III

Como persona evitativa, tiendo a alejar a la gente poco a poco de mi, como si fuera algún mal fatídico para esas personas. Es algo que hago de forma no del todo consciente, supongo que por el miedo, la inseguridad y la desconfianza que he ido cogiendo a la gente. Creo que tengo auténtico pavor a que se repitan nuevos períodos de discriminación, y estos miedos son mucho mayores a mis deseos de sentirme como uno más del grupo, aceptado en su individualidad. Después de años instalado en la "rutina" de esta conducta es muy difícil volver a salir al mudo como uno más y como si nada hubiera pasado; el pasado sigue ahí, es un parte de mi por que es lo que me ha construido tal y como soy a día de hoy. No, las cosas y los cambios no llegan así de fácil, es todo un proceso que lleva su tiempo de trabajo para poder llegar a enfrentarse a los miedos temidos con cierta seguridad pero no sin experimentar ciertos grados de ansiedad, inevitables ante la exposición a lo temido, a lo inseguro... en mi caso a las personas.

Los apoyos son siempre fundamentales para superar los problemas pero precisamente el problema de la fobia social radica en el aislamiento y la desconfianza en los demás. Incluso hay que contar con la incomprensión de los más cercanos como la familia influenciados por mantener las apariencias del "aquí no ocurre nada" ante la sociedad siempre vigilante. La cosa se complica aún más cuando le sumamos la condición homosexual con la que muy a pesar de los tiempos que corren aun hoy día se puede perder incluso el apoyo de la familia; si esta se pierde y no tienes a nadie más en quien confiar por que no tienes amigos ¿qué te queda? ¿por qué vas a luchar? ¿por que continuar con esta triste no- vida? Yo intento convencerme de que tiene que ser "por uno mismo" por que sino lo haces tú ¿quién más lo podrá hacer por ti? pero es difícil de creérselo cuando tienes la autoestima muy dañada.

Para mi, como gay, es muy complicado pedir ayuda a mi familia para superar mi fobia social por que entre ellos todavía abundan ciertos prejuicios nacidos del desconocimiento al respecto de la homosexualidad y acerca del apoyo psicólogico. Aunque para mi sería un gran alivio que lo supieran, verdaderamente sería un logro que llegaran a comprender mi problema y no tuvieran ningún tipo de prejuicio al tener que enviarme a un psicólogo pero el segundo palo y más gordo vendría cuando saliera del armario ante ellos. No tengo fuerzas suficientes para soportar eso, al menos no ahora mismo aunque sea lo que más quiero y necesito. Probablemente tendré que justificar el por que soy homosexual y por que no es una consecuencia de mi fobia social cuando no debería ser así... yo sigo siendo el mismo chico de siempre, tan solo me guardo un secreto que quiero, no, que "necesito" compartir. Simplemente soy gay por que lo soy, al igual que nací alto y moreno. Yo no lo pedí pero es parte de mi y nadie tiene derecho a intentar cambiarme por que no le guste o no lo entienda puesto que hay muchas cosas en esta vida para las que no tenemos la libertad de elección. Hay que aprender a convivir con esas imposiciones de la naturaleza para valorar la vida tal y como es, perfecta y bella en su imperfección por que es lo que nos hace realmente únicos. La imperfección es lo que mueve el mundo, es lo que nos hace continuar luchando por mejorar, avanzar o cambiar a otros estados distintos... nos ayuda a comprendernos mejor a nosotros mismo y a los demás.
Lo unico cierto es el hecho de que mi condición me ha sumido aun más en la fobia social por el miedo al rechazo, al que dirán y para evitar en cierto modo que alguna que otra chica se hiciera ilusiones, pero nada más. A todo esto tengo que añadir que en estos momentos de mi vida no tengo la cabeza lo suficientemente centrada como para decírselo y que mis estudios se han estado viendo perjudicados justo al final de la carrera; tan cerca del final tan anhelado.

Afortunadamente ya me voy encontrado mejor, psicológicamente hablando, después de los avances que he ido haciendo durante los últimos meses pero aún me queda mucho camino por recorrer. El tema avanza lento pero sin que pueda llegar a pararme demasiado tiempo en el mismo sitio. Como suele decirse, "más vale tarde que nunca" o "nunca es tarde si la dicha es buena" aunque me vea apurado de tiempo con las clases.

Ahora mismo me siento un tanto inseguro, con recaídas fuertes en la que pienso que no hay salida para esto pero cada vez duran menos tiempo esos pequeños retrocesos que me recuerdan desde donde he partido y hasta donde he conseguido llegar por poco que sea. Aunque a mi me parece que todo va a velocidad de vértigo y que sigo igual no es así. Voy recuperando mi autoestima, conociendo gente, conociendo otros gays, yendo a terapia para autoaceptarme y comprendiendome mejor como gay pero sobre todo y lo más importante de todo como persona, como ser humano por encima de toda etiqueta. Estoy saliendo un poquito más para ver libros o simplemente disfrutar de los parques y jardines... cosa que antes prácticamente no hacia por la vergüenza de estar solo y desprotegido en un espacio público con mucha gente a mi alrededor donde posiblemente estuvieran con sus miradas posadas a mi alrededor; o al menos es lo que yo me "imaginaba".
Estoy mejorando y, con cada palabra que escribo se libera una pequeña parte de mi alma que se escapa de la vieja prisión oculta bajo la silenciosa soledad.

Autorretrato, la ventana discreta (Septiembre 2008)


En fin, es un sin vivir el tener miedo a ser rechazo y tener unas ganas tremendas de recibir sin temor el cariño y el afecto de otros o simplemente estar cómodo al sentir un abrazo. Sobre todo el ser capaz de dar tú el abrazo sin pensar que simplemente lo deseas por que eres gay y por que según la sociedad heteronormativa supuestamente tienes que ser más "sensible" que un heterosexual; aunque también sin pensar en el peso que también recae desde el lado opuesto, el del machito ligón que tiene que demostrar constantemente lo hombre que es con las mujeres. El caso es que al final tratas de ocultar tanto tus sentimientos que acabas por no tocar a la gente para no levantar sospecha sobre tus preferencias sexuales pero así es como te delatas ante los ojos de las personas avispadas las cuales afortunadamente no abundan mucho en la sociedad actual. Limitas el contacto físico, no das la mano, no abrazas, no das los dos besos en la cara, no tocas un hombro si quiera en las típicas coñas entre tíos... yo simplemente no con-tacto.

0 comentarios: